Parálisis Facial de Bell

Es la forma más frecuente de parálisis facial periférica (PFP). Es una disfunción del nervio facial sin causa detectable, aguda y unilateral.

El diagnóstico es fundamentalmente clínico y suele presentarse como una parálisis facial con o sin afectación del gusto en los 2/3 anteriores de la lengua y de la secreción lagrimal y salivar, de inicio agudo, curso progresivo, con máxima debilidad del musculo en las 3 primeras semanas y en ocasiones precedida de dolor de oído.

 Se ha informado que las técnicas de bio-retroalimentación (el uso de dispositivos electrónicos simples para medir y registrar información acerca del sistema biológico del paciente) reducen el deterioro de la función muscular y aceleran la recuperación de quienes padecen esta enfermedad. Sin embargo, un estudio controlado de pacientes con parálisis facial crónica (incluyendo a algunos con parálisis facial de Bell) descubrió que utilizar un espejo como retroalimentación era tan efectivo como utilizar el espejo y la bio-retroalimentación eléctrica para mejorar la simetría facial y la función muscular.