HERIDAS CRÓNICAS

Se reconoce como herida complicada a aquella que no responde a las medidas médicas o quirúrgicas establecidas para su tratamiento: Estas se presentan en huéspedes con compromisos múltiples, locales o sistémicos que contribuyen a la inhibición de la reparación tisular.
Se incluyen:
Pie diabético
Muñon complicado
Heridas traumáticas que no cicatrizan
Ulceras por insuficiencia vascular

El mecanismo básico de la lesión que no cicatriza es una combinación entre diversos de grados de  hipoperfusión  de los tejidos y la infección. Todas tienen de base una hipoxia celular y sus secuelas.

Algunos enfermos portadores de vasculopatías periféricas (arteriosclerosis, arteriopatía diabética, síndrome postrombótico, tromboangeítis obliterante, vasculitis por esclerodermia, isquemias postraumáticas) presentan trastornos tróficos de larga evolución, que persisten a pesar de haber agotado todos los recursos terapéuticos conservadores e invasivos. La cicatrización es un proceso oxidependiente, pues con presiones tisulares de oxígeno inferiores a 40 mmHg, la neovascularización, la producción de fibroblastos y la formación de colágeno están disminuidas o abolidas. Por el mismo mecanismo se inhibe la formación de radicales libres intralisosomiales, resultado de la actividad fagocítica de los granulocitos polinucleares, y se mantiene el círculo vicioso hipoxia-infección-retardo de cicatrización-hipoxia. Una situación especial la constituye el llamado pie diabético, en cuyos enfermos coinciden diferentes circunstancias (macroangiopatía, microangiopatía, neuropatía e infección) responsables de frecuentes amputaciones, a pesar de tratamientos combmedicoquirúrgicos. colgajos, que se implantan en territorios hipóxicos, irradiados e
La OXIGENACIÓN HIPERBÁRICA aumenta la presión tisular de oxígeno estimulando con ello la neovascularización, la proliferación de fibroblastos y una producción de colágeno más estable al potenciar el paso de prolina a hidroxiprolina y restaurar la función bactericida de los macrófagos. Es decir, la OXIGENACIÓN HIPERBÁRICA restaura los procesos de angiogénesis, autoreparación y autodefensa abolidos por la hipoxia mantenida, lográndose en muchos casos la cicatrización del proceso. oximetría transcutánea facilita la selección y valoración de los pacientes.